Cinco grandes talentos que alternaron ajedrez y poker

Para los jugadores que se hayan atrevido alguna vez a iniciarse en las artes del ajedrez, en las artes del poker, o en las de ambos, no es ningún secreto que hay similitudes muy curiosas entre ambos juegos. El aspecto mental juega un papel clave, de forma que los competidores se adentran en una guerra psicológica con su adversario para tratar de engañarle o despistarle y que eso le pueda dar una ventaja en la estrategia. En este punto el estudio de técnicas que resulten provechosas es otro de los aspectos fundamentales que comparten las dos disciplinas.

Sin embargo, el poker se ha adaptado mejor a la era de internet. A día de hoy muchos operadores de apuestas le han dado un espacio destacado a este juego de naipes, llegando incluso a tener una subpágina dedicada por completo a sus servicios. 888 poker y sus ofertas son un gran ejemplo de ello, por las grandes posibilidades que ofrece a sus usuarios. El poker resulta dinámico, sobre todo en versión online, y es por eso que las casas de apuestas lo incluyen dentro de su oferta. Algo que es más complicado que ocurra con el ajedrez.

Las partidas más icónicas e históricas de ajedrez que todos los fanáticos tienen en la cabeza son de larga duración. Este juego a veces puede hacerse eterno. Basta con fijarse en duelos famosos como los de Karpov y Kasparov, Morphy y Allies o Ivanchuk y Yusupov. Sin embargo, con el tiempo los desarrolladores fueron concienciándose de que se podía llevar el ajedrez a la red y gracias a ello contamos con diversos portales en la época actual dedicados a ello.

Es por eso que los jugadores que estén interesados en jugar en ambas áreas tienen muchas facilidades para poder hacerlo gracias al desarrollo de internet. Los jugadores más veteranos y más clásicos de este mundillo no han tenido esas posibilidades y aun así han logrado combinar ambos juegos. Además, no son caras desconocidas en la industria, sino que hablamos de mentes privilegiadas tanto en el mundo del ajedrez como el del poker. Cada uno con su historia particular.

Magnus Carlsen

Toda una eminencia en el mundo del ajedrez. El noruego se convirtió en Gran Maestro con apenas 13 años y ostenta el ser el jugador más jóven en superar los 2800 puntos Elo y en adjudicarse el número uno del mundo. A sus 28 años ha sido uno de los responsables del aumento del interés por esta disciplina en los últimos tiempos, hasta el punto de llegar a tener repercusión en los grandes medios. Y sobre todo, recogió el testigo de convertirse en el hombre que acabara con la terna de rusos campeones del mundo de ajedrez.

Toda una vida jugando y especializándose en este deporte, mientras que el poker llamaba a su puerta en sus ratos libres. Carlsen desarrollaba gran parte de su vida social en casa y con amigos. Sin embargo, jugar al poker online era otra de sus opciones preferidas para pasar un rato agradable. Le movía la curiosidad de poder emplear unos dólares y recoger algún que otro beneficio extra, y durante parte de su carrera lo ha seguido haciendo.

Alexander Grischuk

Uno de esos hombres rusos que pertenecían a la hegemonía con la que terminó Carlsen es Alexander Grischuk. El Gran Maestro de Moscú despuntó desde muy jóven y se proclamó campeón de Rusia de ajedrez. No se quedó lejos de llegar a superar el récord de puntos Elo, pero finalmente no lo logró. En su haber está el haber optado a ser campeón mundial en varias oportunidades y de ser el número uno del ajedrez en internet.

Grischuk combinaba esta pasión con la del poker, en el que llegó a ser un jugador profesional. Participó en varios eventos destacados de las World Series of Poker, aunque nunca pudo alcanzar el nivel como para optar a títulos de renombre. Lo que si hizo fue aprovechar el tirón de su personaje para promocionar a su marca de jugadores de esta disciplina. Con su ayuda, el ajedrez se vio más que nunca vinculado al poker.

Hikaru Nakamura

Para tipos icónicos y sorprendentes tenemos al japonés Hikaru Nakamura, también de nacionalidad estadounidense. A pesar de nacer en tierras niponas, se trasladó a América cuando apenas era un niño y recibió las nociones necesarias para convertirse en el chico más jóven del país en adjudicarse el título de Maestro y el de Gran Maestro Internacional. También fue campeón de ajedrez estadounidense y se ha movido con soltura en el Top10 del ranking de la clasificación mundial.

Nakamura es un tipo peculiar y que conecta muy bien con la afición siempre que puede. Tras lograr su título estadounidense decidió jugar partidas rápidas dentro del hotel donde estaba hospedado con todo el que deseara vérselas con él en el tablero. Esa es su esencia también en el juego profesional, rápido y propenso al ataque.

Artes parecidas a las que desempeñó en el poker, participando en eventos importantes y para los que confesó preparase a conciencia. Esto no gustó demasiado a algunos de sus compañeros de profesión que le criticaron duramente por abandonar el ajedrez en favor de los naipes. Él, sin embargo, ha conseguido dejar su seña de identidad en ambos.

Jeff Sarwer

Historia más conmovedora y llena de obstáculos fue la del canadiense Jeff Sarwer, al que su infancia la pasó factura. Sarwer despuntó desde niño como una de las mentes más brillantes en el mundo del ajedrez, y tras conseguir varios reconocimientos juveniles todo el mundo estaba seguro de que despuntaría en esta industria. Sin embargo, con apenas 10 años su padre decidió mudarse a Estados Unidos y llevarse tanto a él como a su hermana a Nueva York. Su carrera se trastocó y más tras conocerse que su padre fue acusado de abusos a menores.

Jeff terminó en una familia de acogida, sin embargo, no tenía un buen recuerdo de la atroz historia que escondía uno de sus hermanos fallecido. El pavor hacia estas familias hizo que regresara con su padre, pero sin volver al mundo del ajedrez.

Más de una década después, Sarwer volvió a dar señales de vida en este deporte y en diversos torneos de poker. Arrancó muy fuerte con actuaciones muy seguidas y exitosas que hicieron pensar a la comunidad del juego que su mejor versión había vuelto. Fue un espejismo porque poco a poco se fue apagando y la sombra de lo que fue atrapó ambos mundos.

Dan Harrington

Y sin duda el pionero en el paso del ajedrez al poker y de combinar ambas pasiones. El estadounidense Dan Harrington despuntó desde adolescente llegando a ser campeón estatal en los tableros de juego. Él pretendía que su habilidad se tradujera en dinero y con el ajedrez eso era complicado en su época. Por ello decidió apostar por el poker.

Lo consiguió y de qué manera. Un World Poker Tour en su haber y dos brazaletes de las WSOP. Inmejorable carrera y una herencia que hizo a muchos jugadores reaccionar y exigir que hubiera más premios en los torneos de ajedrez, como ya había denunciado previamente Harrington.

Su revolución ayudó a otros jugadores también dignos de mencionar como el español Paco Vallejo o una destacada fémina ajedrecista como la estadounidense Jennifer Shahade. Ambos alternaron también las dos técnicas y se beneficiaron de los avances económicos y de popularidad que ha habido en ellas con la era digital.


Publicar respuesta.